Del sobre al árbol.
Guardo infinidad de tarjetas navideñas, unas por su belleza, exotismo, originalidad y otras... simplemente por cariño.
Me encantaría poder disponer de suficientes felicitaciones, en forma de bola, como para decorar mi árbol de Navidad.
¡Hay que reconocer que ocupan poco espacio a la hora de guardarlas!
¿Te animas? |

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